Offenburgo y sus alrededores
No es difícil llegar hasta aquí. Simplemente, tome el próximo tren y él les llevará al valle del Rin, directamente a Offenburgo. También es posible en coche. La autovía A5 pasa directamente junto a Offenburgo. También en avión se puede llegar hasta aquí, se puede aterrizar en Estrasburgo, Baden-Baden o Mulhouse.
Por favor, siéntase bien entre nosotros
Tome una habitación en uno de nuestros bellos hoteles u hostales, vaya a una pensión o alquile un piso o apartamento. Podrá vivir en el centro de la ciudad o en uno de nuestros pintorescos barrios, situados como las perlas de una cadena alrededor del centro de la ciudad. Alójese, siéntase bien y disfrute su primera copa de vino. Porque hay algo que es especialmente importante cuando usted está en esta bella región: Disfrute la vida, vea la vida desde el lado amable. Así es como lo hacemos nosotros, los habitantes de esta región, y así nos va bien. Es algo que podrá comprobar cuando dé su primer paseo por la ciudad o por los viñedos. El paisaje, llano o montañoso, parece moldeado con un especial cuidado. Y el sol mima las uvas tanto rojas como blancas, con una intensidad muy especial.
Historia se mire donde se mire
Lo que usted descubrirá en Offenburgo ha sido creado con el trabajo de los habitantes de Baden. Por ejemplo, el escenario barroco en la calle Hauptstraße. Aquí encontrará el antiguo Palacio Real, donde hoy se encuentra la comisaría del distrito. De 1714 a 1717 fue edificio administrativo del Gobierno regional de Ortenau. Entonces, dicho sea de paso, Offenburgo todavía pertenecía a la Austria Anterior. Las guerras napoleónicas pusieron fin a la influencia de los Habsburgo. En 1803, Offenburgo pasó a pertenecer al Gran Ducado de Baden. Unos 50 años después, la ciudad fue centro de la revolución de Baden de 1848/49. Junto al Palacio Real se encuentra el Hotel "Sonne", el más antiguo de la ciudad, se dice que es del año 1350. Después del devastador incendio de 1689, cuando las tropas de Luis XIV destruyeron la ciudad, éste se volvió a reconstruir. Su aspecto actual data de 1830. Todavía hoy puede verse la huella de los Habsburgo en el Ayuntamiento de 1741: La fachada está adornada con la orgullosa águila bicéfala austriaca.
Pasear y tomar un café
Offenburgo, sin embargo, no sólo le ofrecerá una clase de historia viva. Aquí, podrá pasear por nuestras zonas peatonales sin las molestias del ruido de los coches, aquí podrá hacer sus compras en las numerosas pequeñas tiendas o en modernos grandes almacenes. A cada paso, una cafetería le invitará a tomar un café, a probar un pastel o a tomar un helado. En el parque Bürgerpark y en las zonas verdes a lo largo de la muralla que rodea el casco antiguo, podrá hacer un pequeño descanso. El parque Zwingerpark situado al pie de la muralla, es uno de los parques más bellos. En primavera florecen aquí las magnolias rosas, los tulipanes rojos y las campanillas amarillas.
Gastronomía: Puro placer
Después de dar un paseo por Offenburgo, por su historia y por sus parques, sentirá ganas de comer. Planifique entonces para la noche una visita a uno de los exquisitos restaurantes, mesones o tabernas. Pero, para ello, tómese suficiente tiempo. Aquí no se lleva la comida rápida. Si se decide por un menú de varios platos o prueba nuestra famosa tarta flambeada sobre la tabla de madera, disfrute con ellos de nuestro vino. Quizá incluso una botellita de la bodega Schloss Ortenberg. Si viene aquí en otoño, no deberá perderse una de nuestras más bonitas fiestas del vino: O en uno de nuestros municipios vitícolas (Zell-Weierbach, Rammersweier y Fessenbach con sus cooperativas), o directamente en Offenburgo, la fiesta del vino de Ortenau.
Visita a los vecinos
No es que queramos que se vaya de Offenburgo, pero una visita a la Selva Negra y Alsacia es obligatoria. El museo al aire libre Vogtsbauernhof en Gutach, a sólo una hora en coche de Offenburgo, le permitirá hacerse una maravillosa idea de la vida campesina en la Selva Negra. También Estrasburgo se encuentra así de cerca. La Catedral, el casco antiguo y el Parlamento europeo son sólo algunos de sus monumentos artísticos. Cuando usted, después, haya regresado a Offenburgo, suba a los viñedos de montaña y contemple desde allí la silueta de la Catedral de Estrasburgo en el sol del atardecer.









